Edward Hopper en Roma
La arrasadora fuerza de la crisis afectó también de manera importante al mercado del arte, y es aquí donde la opinión pública no se corta en proclamar con cierta satisfacción el fin de una era hedonista y derrochadora. Ya desde hace años se observa con recelo los estrafalarios precios que llegó a tener el arte – no sólo los clásicos modernos ya consagrados, si no obras de artistas jóvenes contemporáneos, que en menos de diez años se han llevado millones a casa y han sido celebrados como auténticas estrellas de rock.

Muchos críticos – entre ellos el crítico de arte australiano Robert Hughes – llevaban las manos a la cabeza ante este nuevo giro que había tomado el arte contemporáneo, donde el precio de los cuadros y la cantidad de celebridades que se codeaban en las inauguraciones tenían más relevancia que el logro artístico.
El mundo del arte está cambiando, y también los museos se ven enfrentados a reaccionar ante estos nuevos aires cuya dirección de momento aún no se puede prever. Cada vez más se van cortando las subvenciones estatales, que durante años les permitían a los museos adquirir obra y dedicarse a su función como institución cultural. Ahora se ven obligados a atraer un público masivo para poder lidiar con los cortes económicos, y esto significa en primera instancia no arriesgarse con exposiciones no rentables.
Y así en los últimos años se ha podido observar una exposición Blockbuster tras otra, mostrando a los clásicos modernos, preferiblemente figurativos, que ya disfrutan de reconocimiento universal y que no le generará remordimiento al visitante al pagar una bonita suma en la taquilla del museo. Él, de todas maneras, sólo venía a comprarse un poco de conciencia limpia, para después no decir que en sus vacaciones sólo estuvo de Shopping.
En ésta línea, el Museo del Corso en Roma inauguró el pasado febrero una muestra dedicada a Edward Hopper, uno de los más significantes – y consagrados- artistas americanos del siglo XX. En tus vacaciones te animamos a visitar ésta interesante muestra que durará hasta el 13 de junio, pero no te olvides que a pesar de todo aún existen jóvenes galerías con la buena intención de mostrar arriesgadas, interesantes y, sobre todo, frescas propuestas artísticas. Para descansar después de un recorrido cultural de la ciudad, te aconsejamos alquilar apartamentos en Roma.







