Música en el Palacio Doria Pamphilj de Roma
Adentrarse en este impresionante palacio romano es sumergirse de lleno en la historia de Italia. La aristocrática familia Doria Pamphilij o Pamphili (que las dos grafías son posibles y aceptadas) ha ido acumulando en esta noble mansión (que ocupa una manzana al completo del centro de Roma) delicados objetos decorativos, finos muebles de todos los estilos e impresionantes obras de arte de los mejores artistas de los últimos siglos. Todo ello para regocijo de los miembros de este clan nobiliario, habitantes (incluso al día de hoy) de tan ilustres paredes. Pero las necesidades se imponen y los, en otros tiempos, todopoderosos Doria Pamphilj se ven obligados a abrir al público parte de su morada con el fin de recaudar algún efectivo que contribuya al sostenimiento de tan vetustas instalaciones. Así, algunas de las más espectaculares salas del palacio se pueden reservar para galas, recepciones y eventos de todo lustre, eso sí previo pago de su importe. Pero, quien no tenga la oportunidad de ser invitado a alguna soirée elegante, puede, de todos modos, disfrutar a lo grande del Palacio Doria Pamphilj.

¿Y para hacer qué? Os propongo un plan múltiple que así es como mejor se disfruta del viaje. En primer lugar, nos regalamos la vista con esta imponente construcción barroca, amén de las decenas de espectaculares pinturas que cuelgan de sus paredes. Aunque el cuadro más famoso es el Retrato de Inocencio X, pintado por el español Velázquez (y que obsesionó tanto a Francis Bacon que llegó a realizar más de 40 versiones de la obra), el Palacio Doria Pamphilj es un pequeño museo, una pinacoteca especial con una surtida representación de lo mejorcito de los últimos siglos. Caravaggio, por ejemplo, está presente con Magdalena llorosa y Sagrada Familia con ángel músico. Acompañan al pintor tenebrista por excelencia Rafael Sanzio, Tiziano, Anibal Carraci o el francés Claudio de Lorena.
Por si el regalo de la vista fuera poco, la familia Doria, que en esto del disfrute de los sentidos debe tener experiencia, organiza un ciclo de conciertos de cámara de la mano del grupo Extravaganza Musica. Lo que se pretende es que los sones y notas de las violas, clavicordios, laúdes o arpas antiguas envuelvan al visitante para recrear la atmósfera cortesana, lúdica y ociosa de los antiguos habitantes del palacio. Sin lugar a dudas, el viajero cada vez tiene más oportunidades para volver a tiempo pasados, cuando las horas discurrían plácida y lentamente (por lo menos para la élite aristocrática) y esto es los que proponen los herederos de los antiguos Doria Pamphilj: que el visitante se sienta como un privilegiado de antaño. Es éste un plan que podría satisfacer la sed de belleza de cualquier espíritu refinado que se precie.
Entrar en este caserón, recorrer sus salas y galerías repletas de obras de arte y sentarse a disfrutar de un concierto de cámara está, hoy en día, al alcance de un solo clic. Eso sí, las reservas hay que hacerlas con mucha antelación. Os pongo aquí la dirección Web http://www.doriapamphilj.it/musica.asp donde dan debida cuenta de toda la información práctica y un video para ir abriendo boca.
Que se me olvidaba: antes de salir, deja también reservado alguno de los bonitos apartamentos en Roma la mejor manera de visitar con calma la Ciudad Eterna.



Paul Oilzum







