Tamara de Lempicka: Rostros de mujer en Roma
En la ciudad de los grandes hombres, emperadores, arquitectos, guerreros y gladiadores no falta lugar para una mujer con la audacia de Tamara De Lempicka. Reina del arte de la seducción y el engaño, esta profética artista, de la que no puede afirmarse con certeza edad o procedencia, es la autora de maravillosos retratos y desnudos femeninos que rozan corrientes artísticas tan variadas como el Cubismo y el Art Decó, movimiento del que muchos la consideran precursora.

Esta artista que vivió su esplendor en los años treinta, supo ganarse la vida pintando retratos de nobles en decadencia y burgueses en ascenso en el periodo de entreguerras, sin embargo con la llegada de la Segunda Guerra Mundial su genio fue olvidado y pese a algunos acercamientos que tuvo con el surrealismo y la abstracción, su arte no logro escapar a la decadencia y el olvido. Fue recién en 1972, cuando la jovial Tamara ya era una anciana, que una exposición en París la rescato de la indiferencia de críticos y colegas para colocarla una vez más ante la mirada del gran público, en una exposición ligada a los locos años veinte, el cabaret, el erotismo y la sensualidad.
De origen Ruso-Polaco, Tamara se vio influenciada y afectada por las producciones de diversos artistas rusos, muchos de ellos revolucionarios como el mismo Tatlin; sin embargo, estos ideales producían un gran rechazo en la artista, que ligada a una burguesía acaudalada, prefería pasar sus días entre fiestas privadas donde abundaban el sexo y la droga. Rechazada por muchos, Tamara De Lempicka tenía imagen de mujer liberal y transgresora; ligada a los viejos ideales zaristas, sentía un profundo rechazo por los bolcheviques y deseaba para sí una vida de lujos y placeres, aún cuando la mayoría de los rusos moría de hambre.
A pesar de as figuras geométricas que pueden observarse en muchos de sus cuadros, el manejo del color, e incluso a los perfiles de gran ciudad que acompañan a las mujeres retratadas, la obra de De Lempicka no logro adaptarse a las exigencias modernas, ya cercanas a los surrealistas franceses o la abstracción alemana, sino que sus cuadros, más bien emparentados con el arte decorativo, continuaron con las tradiciones burguesas y añoran una sociedad de nobles y lujosos salones ya perdidas. Aún así, y guiada por su propio placer y caprichos de la artista, la obra de De Lempicka se muestra imponente, radiante de colores y con una fuerza de atracción difícilmente resistible por parte de los espectadores.
A 31 años de su muerte, el Complesso del Vittoriano, en la Ciudad de Roma presenta una exposición llamada: Tamara De Lempicka. La regina del moderno, que durará hasta el 10 de agosto, sumándose a la gran vida cultural que posee la capital italiana, cuna del renacimiento. Más información: http://www.delempicka.org/exhibitions/2011-rome.html Complesso del Vittoriano, via XXIV Maggio y San Pietro in Carcere. Info 066780664 .
Eli M
Sin duda, una gran muestra y una gran excusa para visitar una de las capitales con más historia del mundo. Aprovecha y alquila apartamentos en Roma para poder descansar comodamente despues de tan maravillosa expo








