Via Margutta en Roma: La calle de los artistas
Escondida tras la célebre Escalinata de la Plaza de España, se encuentra una pequeña calle donde el ruido de la ciudad desaparece y el aroma de las flores toma su lugar, donde los artesanos locales se mezclan con boutiques chic, galerías de arte y animados restaurantes para revivir los años de la Dolce vita. Todo esto y más es via Margutta.

Situada en Campo Marzio, el llamado “barrio de los extranjeros” por Fellini, antiguamente era una calle de establos y almacenes para los palacios de las cercanías. En la Edad Media, un artesano desconocido abría el primer taller y poco a poco fue surgiendo una próspera industria, que atrajo a artistas de todo el mundo. En 1855, por encargo del marqués Francesco Patrizi, se erigió un palacio en el número 54, donde se habilitaron estudios para que los artistas vivieran y trabajaran en ellos. Algunos de sus ilustres inquilinos fueron Picasso, Stravinsky y Puccini.
En 1953, el séptimo arte la convirtió en tremendamente popular al rodar en ella la aclamada “Vacaciones en Roma”. Aquí tenía su apartamento el personaje de Gregory Peck, Joe Bradley. La calle pasaría a ser una exclusiva zona, donde vivirían personajes famosos como Truman Capote. Federico Fellini y su gran amor, la actriz Giulietta Masina, ocuparon el número 110, donde puede verse una placa humorística con sus nombres.
Ese mismo año nace la exposición “Cento pintori via Margutta” (Cien pintores en la calle Margutta), una iniciativa de algunos pintores que querían dar vida a una calle que siempre había sido refugio natural para los artistas. Es una muestra al aire libre abierta a todo el mundo, donde se presentan más de 1000 obras de autores nacionales y extranjeros cuidadosamente seleccionados. Se distingue por dar salida a nuevos artistas y es una gran ocasión para los amantes del arte. Desde entonces, tiene lugar una vez al año, a finales de Octubre.
Paseando entre sus pequeños edificios llenos de hiedra se podrá encontrar la Fontana delle Arti (Fuente de las artes), una singular fuente de mármol diseñada por el arquiteco Pietro Lombardi en 1927. Se trata de una base triangular coronada por un cubo de pinceles con dos máscaras, en homenaje a los artistas que frecuentaban la zona en el S. XVII. Las máscaras, una triste y la otra contenta, hacen alusión al fluctuante estado de ánimo de los artistas.
Entre los negocios locales de este pequeño edén en el centro de Roma, destacan una tienda de productos artesanales de cuero, cuyos precios son elevados, pero también lo es la calidad de sus productos, una mueblería de época, con artículos de decoración de estilo años 20, y una joyería propiedad de Gianni Bulgari, con piezas únicas. También hay un antiguo negocio de artesanía en mármol. Sus placas se pueden comprar hechas o solicitar que le cincelen el texto que desee. Su amable propietario acostumbra a ofrecer un plato de pasta a los clientes.
Si desea prolongar el paseo, puede acercarse a la renombrada Escalinata Española. A sus pies, podrá contemplar la Fontana delle Barcaccia, una impresionante escultura de 1627. Subiendo la Escalinata, encontrará la iglesia Trinità dei Monti, una joya del gótico cuyos frescos merecen una visita.
Imagen by Lalupa (Own work) [CC-BY-SA-3.0 or GFDL], via Wikimedia Commons
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