Virginidad en Venta
Todo está en venta, desde el objeto más insospechado hasta los sentimientos inmateriales. Como por ejemplo, la virginidad. Y la verdad es que no resulta nada sorprendente, pero ¿hoy en día que puede sorprender? De hecho, internet está plagado de jovencitas, o no tan jovencitas, que quieren sacar provecho económico a este momento tan… especial. Por ejemplo, la joven norteamericana que subastó su virginidad a través de un conocido programa de televisión, consiguió que se pagase por ella una suma de 3.7 millones de dólares. Yo me pregunto si en el mundo profesional de la prostitución se paga tanto, imagino que sí, claro que no tiene tanto encanto.

El caso es que la idea de la virginidad se valora como un momento único, irrepetible, especial, y que debe ser compartido con alguien también especial. Imagino que éstá es la idea romántica más generalizada, y que puede equiparse con el amor platónico o las relaciones tipo “Romeo y Julieta”. Pero sinceramente, la pérdida de la virginidad se recuerda más bien como un momento doloroso, donde existen multitud de hechos y sensaciones desconocidas e incontrolables.
Personalmente, prefiero recordar mi segunda vez. La cuestión de la venta de la virginidad es relativa, sinceramente, no debería tener mayor importancia porque cada uno hace con lo suyo lo que le da la gana. Pero claro, cuando se escucha que alguien pone a la venta su bien más preciado, los sectores más conservadores se echan las manos a la cabeza.
¿Puedes imaginarte que en Roma, la ciudad santa por excelencia, se cuelguen anuncios remitiendo a la venta de la virginidad? Tú puedes descubrirlo por ti mismo, así que aprovecha para conocer la ciudad y alquila tus apartamentos en Roma para evitar problemas innecesarios. Además, estos se encuentran en las zonas más céntricas de la ciudad por lo que no hay motivo para no recorrererse la ciutad entera.
El caso es que lo que en principio puede suponer un tema espinoso o polémico no es más que la decisión de una persona de hacer con su cuerpo lo que quiera.
En Estados Unidos, donde abundan este tipo de anuncios, muchas de las jóvenes venden su virginidad para pagarse la carrera universitaria. ¿Se puede considerar prostitución? Al fin y al cabo no es más que un canje entre sexo y dinero… pero consentido y sin terceras personas aprovechándose de la transacción. Sinceramente, cada uno con su cuerpo puede hacer lo que quiera.







